¿Algo que reseñar?

Hace 50 años aproximadamente de hecha esta reseña, un hombre llamado Robert Fripp con un disco de estudio en su haber, junto con 3 músicos y un letrista iban a cambiar la historia de la música con uno de los estilos más virtuosos y elegantes que haya tocado el planeta Tierra.

Quiero aclarar que es la versión remasterizada ya que es la primera que escuche y la que tengo más fresca; además de que en el Portal está la reseña de la versión de 1999. Sin más preámbulos comencemos.

Muchas veces nos hemos preguntado si, décadas atrás, se era consciente de pertenecer a una determinada época.

En el Rock existen grandes álbumes de debut: Led Zeppelin, Motörhead, Rolling Stones, Black Sabbath, Jimi Hendrix, por nombrar un par de ejemplos, han saboreado el éxito procedente de sus primeros discos.

Siempre es un lujo tener la oportunidad de sentarse a escuchar música nueva de grupos con un nombre en el género, pero cuando se trata, además, de bandas con la historia y el legado musical de Iron Maiden o, como ocurre en este caso, de Judas Priest la importancia de la situación es mucho mayor.

Porque toda celebración negra tiene alguna buena recompensa, ¿verdad?

No es ningún misterio si les digo que gran parte de la música que escuchamos está, en mayor o menor medida, influenciada por el Blues. Sexy para algunos, taciturno para otros, lo cierto es que su encanto le precede y es tanto reclamo como recurso a partes iguales.

Elegidos, grupo selecto, genios, etc. son palabras que les podemos adjudicar a conjuntos o personas que llevaron la música a nivel tal que cambiaron la forma de ver este arte, o simplemente han quedado en la grandeza por canciones que no tienen comparación o casi ninguna.

Si hablamos de Thrash Metal en Argentina no podemos dejar de lado a Lethal, una de las bandas más importantes del género por estos lados.