¿Algo que reseñar?

Finalmente Hermética se separo, y de esa separación terminaron surgiendo dos grandes bandas: Malón y Almafuerte

Dedicado a John Wetton, bajista de primera clase y dueño de una de las voces más dulces y melódicas que los tonos graves nos hubieran dado (12/06/1949 Willington, Derbyshire - 31/01/2017 Bournemouth, Dorset. Que En Paz Descanse Maestro)

Siempre es agradable escribir una reseña de un disco, ya sea nuevo o clásico, pero, cuando se trata además de una obra que marcó el inicio de un movimiento alterno al Metal que se hacía principios de los 80, la emoción aumenta hasta dimensiones inexploradas.

Sin miedo a que vengan de a todos a decirme que estoy loco, creo que estamos ante para mí, que si no es el mejor trabajo de la banda, pega en la conexión del ángulo entre el travesaño y el poste.

Se podría hablar de esto como el final, aunque yo prefiero verlo, quizá en cierta forma para no sentir cierta tristeza, como el comienzo de algo…¿algo como qué?, algo como una leyenda…

No siempre en esta Web puedo subir álbumes de bandas muy poco conocidas porque, con el limitado tiempo que tengo para dedicar a reseñas, siempre tiendo a analizar álbumes clásicos del Rock o del Metal, o al menos de artistas mundialmente conocidos, pero hoy no será el caso.

Hay bandas que nacieron para ser grandes, y Hermética es un ejemplo claro de esto.

Señores, vamos a ponernos serios, por favor les pido, porque hoy debemos dejar de lado el cachondeo y las distensiones varias para hablar del retorno de una de las más gratas sorpresas de los últimos diez años.

Considero que Argentina siempre fue un país bastante problemático, pues aspectos como la dictadura o la crisis económica de hace unos cuantos años atrás, sumados estos hechos a la constante corrupción política no han hecho más que desgastar al país y su democracia.

30 años, nada más y nada menos, que de uno de los discos capitales dentro de la discografía de Depeche Mode.