¿Algo que reseñar?

Los ochenta para nuestro país fueron una auténtica bomba de relojería. No negaré que me cuesta horrores ver nuestra producción musical (de la que sea) a la altura de esas grandes bandas que he nombrado hasta la saciedad que venero. Y con eso no quiero decir que todo los que no sean éstas me parezca una mierda. Nada más lejos de la realidad.

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